¿Tú de qué me conoces para juzgarme? (IV)

Una vez más vuelvo a preguntar a aquellas personas que se creen con pleno derecho a juzgar vidas ajenas, desde el más absoluto desconocimiento, ¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Sobre todo porque nunca están a nuestro lado en los momentos buenos, regulares, ni mucho menos, malos o peores.

Pero que su suprema ignorancia de vidas amargadas y frustradas, les lleva al atrevimiento ignorante de juzgarnos. Incluso llevados por esa vida propia amargada, airean públicamente, como si fueran ciertas, sus pajas mentales.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Si me has decepcionado profundamente, porque te creía mi amigo desde hace muchos años. Pero ahora te has pasado al otro lado, a dorar la píldora e informar puntualmente de mi vida actual a la persona que más me ha traicionado en los casi 11 años que compartimos. Sí, que de visita somos todos super “guais”, sobre todo cuando alguien que nunca vivió en un pueblo, viene tan solo de visita o vacaciones, y de pronto pasa a vivir a diario en él.

Aparenta ser una persona muy enrollada, pero que después, cuando vuelve a casa, su entretenimiento preferido es poner a “caer de un burro”, reírse y mofarse de todas aquellas personas que le contaban sus intimidades. Sencillamente porque es más falsa que una moneda de 25,75 euros. Pero, claro, de cara a “la galería” es “la repera”. Tú, antiguo amigo, le sigues el rollo, tu pareja parece adorarla, además te surtía de ropa de trabajo que a ti no te daban.

A diferencia de tí, ex-amigo, yo sí he defendido a miembros de tu familia, cuando algun “dimecorreveteidile” me ha hecho comentarios ofensivos sobre ellos. Porque no me parecieron justos, además sonaban a mentira y calumnia podrida, proveniente de aquellos de vida frustrada y amargada, penosa y triste, que evaden sus propias frustraciones y traumas, haciendo pajas mentales muy peligrosas. Todo esto me hubiera gustado decírtelo a solas, pero incomprensiblemente me evitas. Pero en fin. Como en la canción de Joan Manuel Serrat: “Cada uno es como es y baja las escaleras como puede”.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Tan importante te crees como para imaginar e incluso airear, que en un pueblo aquel que no se dedica a la ganadería o la agricultura, es imposible que pueda vivir de otro trabajo, ni mucho menos trabajar en casa. ¿De qué árbol te has caido?, ¿En qué planeta vives? Creo que te has equivocado de siglo, sencillamente porque tu mente está anclada en la Edad de Piedra, no digamos ya tu comportamiento ignorante y cateto. Ese del mundo visto por un agujero y que cuando fuiste a mirar estaba tapado.

Evoluciona colega, ponte al día, no sigas retrocediendo mentalmente a la mentalidad de tus tatarabuelos. Por mucho que dispongas de las últimas tecnologías a tu alcance. ¿De qué te sirven si no sabes utilizarlas para progresar? Al contrario, te han limitado mucho más tu libertad de evolucionar. Te hacen ser de ese tipo de personas que se levantan por la mañana, encienden la televisión, el ordenador y entran en las redes sociales con el ultimo modelo de telefono móvil.

Procesa su mente tanta información y tan variada, que cuando se vuelven a meter de nuevo en la cama a la noche, están plenamente convencidos de que han nombrado presidente del Gobierno a Cristiano Ronaldo, que han cesado como seleccionador nacional de fútbol a “Paquirrín”. Belén Esteban es la nueva portavoz del Gobierno, la bruja Lola está embarazada de gemelos de Pablo Iglesias, Mariano Rajoy es el nuevo presidente electo de Argentina, y el Mundial de Fútbol lo ha ganado la selección de las Islas Feroes.

Como este tema sigue dando para mucho, esta es la cuarta parte. En este caso acompañada de un vídeo musical. Continuará……

 

 

 

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León ¿Parque temático?

Después de más de tres años, desde que decidí volver a León para instalarme de forma definitiva en ella -eso espero-,  de recorrer su provincia, hablar con mis paisanos, observar sus paisajes, y sentir sobre mis propias carnes su actualidad, ver su continua decadencia, jóvenes que, al contrario que yo, deciden emigrar, y todo lo demás; me surge de una duda-pregunta: ¿Terminará León convertida en un parque temático?

Sinceramente espero que no, que mi optimismo supere a la crisis que observo, más cebada que nunca en esta hermosa provincia. Curioso, cuando menos, que estos pensamientos me invadan, justo en pleno cambio de gobierno y de crisis internas de partidos. En estos días en los que los políticos, andan revueltos y la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa parece haber revolucionado todo. ¡Traición dicen algunos!. Cumplimiento de la Constitución dicen otros. Pero vamos a lo que nos importa, nuestro León.

Porque veo la minería más hundida que nunca

Incomprensiblemente para los habitantes de las cuencas mineras, que se hacen de cruces viendo, -que también se informan- como entra en este país carbón de otros países. Es más, se preguntan, incrédulos ellos, ¿Cómo es que no se cierran minas allá en esa Europa, en Alemania o Inglaterra? Se hacen de cruces cuando ven más mineros condenados al paro, y a un futuro incierto.

Pero que tienen sus consecuencias, y muy graves, en toda la economía que rodea a las comarcas, aquellas que de niño yo veía prosperas y felices, con esa alegría única que da saber que el sueldo, y el pan, están seguros en las casas. Pero ahora el paisaje, el ánimo, y los corazones, están más tristes que nunca. Los jóvenes desanimados, deprimidos, y todo lo demás, ante un futuro más negro que el carbón que salía muchos metros más debajo de los pies que pisan.

¿Qué porvenir les espera?

Permítanme la pregunta, si hasta la lucha, aquella histórica lucha minera, parece desangelada, hasta parece helada. Tal vez, o no tanto, sea porque ya no se creen las promesas, ni las que vienen de Madrid, de Valladolid, o de más cerca. ¿Se convertirán las cuencas mineras en parque temático para los visitantes ocasionales de las mismas? Imagino a jóvenes bien formados, sin querer emigrar de su tierra, haciendo de guías a los turistas: “Miren ustedes aquí había una mina, ahora pónganse el caso con su linterna, le proporcionaremos ropa para que no ensucien las suyas, no tengan miedo, bajaremos al pozo minero”.

Confieso que me atormenta este futuro, me duele, cuando comparo León con otras tierras. Pero, tres cuartos de lo mismo, o casi, se puede decir del resto de la provincia. Porque las otras partes, la industrial, y la agrícola y ganadera, tampoco alienta mucho al optimismo. Se cierra Everest, Antibióticos anda a la deriva, o no tanto. Polígonos industriales que tenían actividad, poblados por letreros cada vez más grandes de “Se vende”, “Se alquila” o “Se traspasa”. Que si, que hay más en toda España, pero aquí con más frecuencia que en ninguna otra provincia.

Las agrícolas y ganaderas

Tampoco andan muy boyantes, por mucho que nos mientan, una vez más con datos, con proyectos y promesas. Los que deberían seguir ilusionados con las explotaciones, la juventud, esa que también es el futuro de toda tierra. Deprimida también, luchando por estudiar, con la esperanza desilusionante, de encontrar un porvenir mejor lejos de la tierra, de los suyos, los que dieron todo por darles conocimiento, pero con la ilusión de ganarse las alubias, aunque allá donde vayan, no sean leonesas.

Ahora precisamente

La llegada al gobierno del PSOE, del Subdelegado del Gobierno que trae nuevas promesas, muchas de ellas son, como esos besos que se dan al aire, que suenan a falsos, que no son auténticos, pero que en cuestiones políticas, duelen muchísimo más cuando son mentiras premeditadas. No vale ahora intentar recuperar lo perdido, porque es muy difícil que aquellos que marcharon en su día vuelvan de nuevo a la tierra, a no ser que como yo la añoren tanto que luchen y trabajen fuera con tanto ahínco, como para volver, ya cansado de correr mundo, a buscar el merecido descanso del viajero interminable a la tierra, para intentar, hasta el retiro seguir trabajando en ella.

Pero eso, lo mío, son proyectos personales, ahora lo que me duele, es lo que veo, lo que me cuentan mis paisanos leoneses de Norte a Sur y de Este a Oeste, de cómo ven y cómo sienten esta tierra que aman. Ven con sus ojos como cada día se suman las noticias reales, pesimistas, que se suman a las del pasado, aquellas que hacían prever una tierra hermosa donde las haya y prósperas.

Que ningún político se me rasgue ahora las vestiduras, me llame pesimista, que la realidad es la que es, el pasado está en la mente de cada leones. Luego el futuro lo veremos. Espero, a pesar de todo, que sea muy optimista. ¡Ojala Dios te oiga! Que diría mi vecina.

Julio Gómez Tranche @Camioneroleones.

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¿Tú de qué me conoces para juzgarme? (III)

No, no me he olvidado de seguir, el domingo, el descanso semanal reducido y la carretera se conjuraron para que no pudiera seguir, pero es igual, hoy es martes y aquí estoy, de nuevo para continuar preguntando: ¿Tú de qué me conoces para juzgarme?

Sí, te lo repito una vez más por si no te has enterado, ¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Recuerda, seguramente solo me distingues del resto, pero no sabes como soy en realidad, a mis cuarenta y dieciocho, la vida, la carretera, las personas y las decepciones me han ido curtiendo, pero tú no estabas a mi lado, como para tener la osadía y esa ignorancia -madre del atrevimiento-, con la que te permites juzgarme.

Llega hasta mis oídos, que como conduzco un trailer y no tengo nada mejor que hacer, una semana trafico con droga, otra robo gasoil, y…. ¿Cuál será la de la próxima semana?. Mira ignorante, inculto, pueblerino, cateto y palurdo. No tengo nada mejor que hacer que perder el tiempo traficando con droga, espero que puedas demostrarlo ante el de la toga negra con mazo y martillo de madera. Además luego voy y cuando detienen a un traficante lo publico en un diario digital, me rio de tu suprema ignorancia.

En cuanto a lo del gasoil, aquí vale eso de: “Piensa el ladrón que todos son de tu condición”. Lo digo porque a ti te echaron a la puta calle de tu trabajo por robar gasóleo, de un camión que hacía siempre las mismas rutas comarcales y además lo robabas a la puerta de tu casa directamente del depósito al del coche, otras veces en garrafas.

Una pregunta ¿Por qué no cuentas en esas tertulias la verdad sobre tu despido y el último mes barriendo el patio de la empresa mientras el camión seguía andando? Aún lo hace. Cuenta la verdad de tu liquidación por despido, esa parte que segun tú te pagó el FOGASA. ¿De verdad te la pagó? o ¿Fue el descuento del gasoil robado?

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Precisamente tú que sigues medrando por los grupos del Facebook, buscando alentar a las bases del transporte, para conseguir el ansiado puesto sindical que te permita seguir la misma vida de los que han desprestigiado los sindicatos con mariscadas. La vida y el tiempo nos dirá, porque tus miras son más largas que tu palabrería barata.

Cuenta la verdad, esa que me confesabas en la intimidad, que tu aspiración es Bruselas, que allí es donde de verdad se consiguen las cosas. Claro que tambien los sueldos son mayores y las dietas ni te cuento. Espero que nunca llegues a conseguirlo, porque ya me encargaré de avisar a quien corresponda de tus verdaderas intenciones.

Porque yo, sigo siendo el mismo, intentamos un sindicato de conductores independiente, no salió, porque solo uno tenia que dar la cara por todos y ese debía seguir partiéndose la cara con sus buenas intenciones, mientras tú y tu camarilla de palmeros dabais puñaladas traperas en grupos de whassap. Eso y muchas cosas más. Pero… ¿Tú de que me conoces para juzgarme?

Pasa el tiempo y como soy tonto y el dinero solo es algo que sirve para comprar cosas, nunca para comprar a personas dignas, con principios, con sus errores y defectos, pero los primeros intactos, ya ves, así estamos. Yo escribiendo desde la cabina de un camión y tú medrando, subiendo esa escalera que te marcaste. Me cuentan que ya estás en el segundo peldaño.

Por cierto, una persona de esa mesa me dijo literalmente que: “Estaban de ti hasta los cojones”. La cosa se presenta divertida, y aun te permites juzgarme, mira tu conciencia, si te queda algo, antes de dormir, repasa tus actos y si duermes tranquilo, una de dos, o has perdido la conciencia porque era verde y te la comió una vaca, o la cercanía de la meta no te permite ver lo que te rodea y los cadáveres (morales) que dejas por el camino.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Crees que porque aparezca en una foto con la bandera de mi país, ya soy un facha. Más lo eres tú, que te duermes arropado con sábanas de la de, por el momento, tu comunidad autónoma, esa que pretende, segun una minoría, en pleno siglo XXI ser una nación.

Tú si que eres un facha, sencillamente porque todos los nacionalismos son fascistas, se disfracen con la cruz gamada o con la estrella revolucionaria. Sencillamente porque son excluyentes, transforman la historia a su antojo, se la inculcan a los niños y ven al vecino como un enemigo simplemente porque el destino les llevo a nacer un metro mas allá de la frontera que tu marcas.

Eso demuestra muchas cosas, entre otras tu ignorancia, madre del atrevimiento, tu falta de cultura y de conocimientos de la historia para aprender de ella y no caer en los mismos errores de nuestros antepasados. Pero además te devuelven a la edad exacta de tu mente, la prehistoria de la edad del hierro. Así que nada sigue adelante que vas por buen camino.

Mira colega, las banderas son símbolos, se llevan primero en el corazón y luego uno ama primero la que le da la gana, pero respetando siempre las de los demás. Porque confundir banderas o equipos de fútbol con ideologías es mezclar churras con merinas. Explicado en leones claro ¿Qué tienen que ver los cojones para comer trigo?. Que le decían al guarda de mi pueblo cuando dejaba solo al burro y comía el trigo, pero él lo defendía diciendo que su burro tenía un par…

Como este tema sigue dando para mucho, esta es la tercera parte. Continuará……

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¿Tú de qué me conoces para juzgarme? (II)

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Crees que me conoces, pero simplemente me distingues del resto de la gente. Pero eso no significa que sepas como soy en realidad, algo que es muy, muy diferente a conocer a una persona. Conocer a alguien para poder juzgarlo, es estar a su lado en los momentos buenos y malos, haber tenido largas conversaciones para intercambiar todo tipo de opiniones, respetando siempre la opinión del contrario, aunque sea diferente.

En cambio tú, te permites juzgarme y airear lo que solo son especulaciones que están en tu retorcida mente. Algo que lleva a cometer errores a los que alguna vez tendrás que hacer frente. Haciendo caso de comentarios que vienen de personas que, como tú, desconocen la verdad. Porque hacer un favor a una persona que se encuentra en un momento muy delicado de su vida, para que luego todo se complique por los traumas que están en la mente de la persona a la que ayudaste, no significa que me tengan que crucificar por ello.

Pasado el tiempo, tal vez hubiera sido mejor no ayudar a nadie y que cada cual se busque la vida, porque para que la vida te meta en problemas se basta ella sola. Pero me juzgas desde el desconocimiento, conociendo solo una versión. No entiendo muy bien a qué viene ese ensañamiento conmigo. Antes, cuando te hacía favores era la misma persona que ahora, entonces ¿Qué ha cambiado?, ¿No tengo derecho a decidir sobre lo que hago con mi vida?, ¿Tan importante te crees como para juzgarme por mis decisiones que a ti no te afectan?

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Metiendo en serios problemas a personas inocentes, soltando por esa boca podrida improperios y mentiras. Cuando alguien tiene problemas hay que tratar de ayudarle, no meter cizaña para disfrutar con su sufrimiento, mientras tu miras para otro lado sobre tus propios problemas, preocupate de arreglar los tuyos y como en el dicho: “Vive y deja vivir”. Si alguna duda tienes, vete de frente, pregunta, muestra interés por ayudar a un familiar hablando con él directamente, no fiándote de comentarios de gente frustrada y traumada que aparenta ser feliz cuando en realidad es todo lo contrario.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Para ser capaz de inventarte que un traficante de drogas, marido de una supuesta prima tuya tiene relación conmigo, con tal de meter cizaña contra mi y mi pareja y amigos. Si solo hemos hablado media hora y me di cuenta desde el primer momento del tipo de persona que eres. Preocupate de solucionar tus problemas, no metas mierda entre una familia solo para sacar beneficio. Recuerda que esta vida es como un restaurante y nadie se va de ella sin pagar la factura. Tú no vas a ser menos, recuerdalo.

Afortunadamente el tiempo termina poniendo a cada uno en su lugar, la verdad tarde o temprano se acaba sabiendo. Hay que ser muy mala persona para ser capaz de inventar conversaciones de Whatsapp utilizando el telefono de otra persona para calumniar a alguien, que es mucho mejor que tú a todos los niveles, porque que no llegas ni a la suela de sus zapatos y por eso intentas desprestigiarla cuando te diste cuenta que con ella no valían tus mentiras, ni tus manipulaciones. Se adivinan tus intenciones interesadas.

Como este tema sigue dando para mucho, esta es la segunda parte. Continuará……

 

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¿Tú de qué me conoces para juzgarme? (I)

@Camioneroleones.- Sí, te pregunto directamente desde aquí, ¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Nadie en concreto, pero sí en general. A esas personas que se atreven, porque la ignorancia es la madre del atrevimiento, a juzgar vidas ajenas desde el más absoluto desconocimiento de la realidad.

Esas personas que van mucho más allá de lo que pueden llegar los-las pajilleros-as mentales. Que como consecuencia de su constante preocupación por juzgar las vidas ajenas olvidando las desgracias propias, desde el lado de la crítica. Esas que suelen dar por real, lo que ellas harían si en realidad estuvieran en tu lugar. Personas que han convertido su mente en un onanismo crónico.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme?, ¿Acaso estabas a mi lado en los momentos malos?, cuando no me quedaba más remedio para ganarme la vida que recorrer toda Europa con el camión. Durmiendo, a veces, en áreas de descanso oscuras, polígonos industriales desconocidos, en lugares de los que tú saldrías corriendo; no porque yo quisiera, simplemente porque el desarrollo propio del trabajo me obligaba a ello. Sin más remedio que apurar horas y kilómetros al máximo si quería volver el fin de semana siguiente a mi casa. Pero tú, en tu onanismo, largabas por esa boca con lengua viperina que los camioneros somos todos unos puteros y yo el primero. Precisamente tú, que eras cliente habitual y asiduo de los clubs de alterne de la zona. Eso sí que es grave.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Si tú, que también recorrías España por las carreteras como yo, aparcabas en frente de La Pepa y cuando yo salía del restaurante, tú lo hacías de “cambiar el aceite” del local que hay enfrente con lucecitas de colores. Que sí, que lo han visto estos ojos, que si quieres te digo hasta fechas, de esa y de otras veces que la carretera nos hacía coincidir y tú no te enterabas que yo estaba en el mismo comedor discretamente. Observaba, terminaba, pagaba y me iba como había entrado.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? No te quemes por mi respuesta. Que en las zonas rurales todo se sabe. Te repito nuevamente, que la ignorancia es la madre del atrevimiento. Que muchos juzgan las vidas ajenas desde la ignorancia. Personas, por llamarles de manera educada, que han visto el mundo por un agujero y cuando fueron a mirar, a los dos segundos se cerró. Sí, que hay quien va a cambiar el agua a otras fuentes más sensuales.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Cuando solo conoces las versiones mal intencionadas de la bocas de personas resentidas y amargadas, pero en cambio, no tienes lo que hay que tener, para preguntarme cara a cara para conocer mi versión. Seguramente te llevarías una respuesta con pruebas y datos que te demostrarían tu error. ¿Tú de qué me conoces para juzgarme? ¿Donde estabas cuando mi vida dependia solo de que Dios me permitiera seguir viviendo despues de que mis 97 kilos se quedaran en 52? Estabas largando por esa boca que como los camioneros somos unos puteros seguramente tendría el Sida. Ahora, 7 años después de haber vuelto a mis 97 kilos, de tener un tratamiento de por vida de otra enfermedad muy diferente a la que tu largabas, hipertiroidismo, se llama, es curioso que tu ignorancia aún te haga dudar. Algo que te retrata muy bien.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Desde tu catetismo crónico, das por hecho situaciones que solo están en tu mente. ¿Con qué derecho juzgas mis relaciones de pareja? No estabas en el día a día. Sencillamente porque lo que pasa en la vida privada de dos personas pertenece a su intimidad. Cuenta tu vida que esa sí que es lamentable, porque como todo se termina sabiendo, cuando por casualidad te enteras de tus andanzas, uno alucina en colores. Es curioso eso de los cuernos, quien los ve en los demás resulta que los suyos propios harían una buena ganadería.

Como este tema dá para mucho, esta es solo una primera parte. Continuará……

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