¿MULTA POR LO QUE SEA?

No deja de sorprenderme el exceso de celo de algunos agentes de la guardia civil a la vista de los últimos casos que han saltado a la actualidad. “Multa por morderse las uñas”. “Multa por emplear señales acústicas sin motivo reglamentariamente admitido para saludar a otro camión”. En ambos las multas son de 80 euros. Pero en estos casos el importe no es lo mas llamativo.Lo que indigna es la facilidad con la que los agentes tira de talonario a la hora de multar.

A este paso me surge las preguntas: ¿Multa por lo que sea? ¿También por respirar? Basta con que lo les guste tu manera de hacerlo para que el guardia de turno se invente la multa correspondiente. Es tal la persecución a la que parece que estamos sometidos los profesionales del volante que se haría necesaria una lista para saber que es lo único que esta permitido y por lo que no nos pueden denunciar.Sencillamente porque si a las 10 horas de conducción máxima diaria permitida le quitamos aquellos minutos en los que no podemos hacer otras cosas mas que agarrar el volante, pregunto: ¿Cuanto tiempo podemos conducir?

No podemos beber agua por ejemplo. Si en una jornada de trabajo consumimos una botella de agua de litro y medio, pongamos que son 30 tragos. Como esta prohibido, tendremos que parar, tirando por lo bajo cada vez entre parar, beber y volver a la carretera 7 minutos, lo que supondría 3 horas y media. Tampoco podemos fumar al volante, con lo cual 20 cigarrillos a una media de 5 minutos cada uno, mas las correspondientes paradas a otros 5 minutos son 3 horas y 20 minutos. Hasta ahora ya llevamos 6 horas y 50 minutos. Si a este tiempo le sumamos que durante esas 10 horas paramos entre las pausas intermedias al menos 4 veces mas para ir al baño, digamos que para “aguas menores”, que nos llevaría pongamos que una hora y 10 minutos (mas que nada para cuadrar el tiempo) ya tenemos 8 horas.

Restado este tiempo a las 10 horas, nos quedan 2 horas para conducir, sumemosle las 11 horas de descanso diario, ademas del tiempo medio en cargar y descargar, y nos daremos cuenta de que no hay horas para trabajar dentro de la ley. Todo esto viene a colación del tema al que me refería al principio. Demasiado celo por parte de los agentes a la hora de aplicar la ley. Una ley que, por supuesto queda siempre al libre criterio de interpretación de quienes tienen la potestad de sancionar. Porque por esa regla de tres, si a las situaciones que citaba anteriormente le sumamos muchas otras que se pueden dar a lo largo de una jornada de trabajo: Hablar por el móvil si no llevamos “manos libres”, consultar un mapa, y muchas otras mas. Difícil se pone el trabajar.

Por supuesto que la ley esta para cumplirla, nos guste o no, pero otra cosa muy diferente es que se aplique con todo el rigor del mundo guiados únicamente por el afán recaudatorio, el aumentar la productividad y las consiguientes mejoras salariales, por el simple hecho de llevar una placa y salir cada día a la carretera dispuestos a quitarles al resto de los trabajadores parte de sus ingresos a base de denuncias de lo mas disparatado. ¡¡¡BUENA RUTA!!!

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