JUAN CAMPAL. MAESTRO DE MAESTROS.

Hoy quiero escribir sobre Juan Campal -Juan Maria García Campal en realidad- escritor sobre todas las cosas, poeta y hombre al que admiro, considero mi maestro, es mas; corrector de comas, acentos y preposiciones que no ponía en mis artículos semanales en Leonoticias.com cuando colabore en el diario digital durante mas de un año, hasta hace poco mas de dos meses. Esto que saldrá aquí no es peloteo, y el lo sabe. Es simple y sencillamente admiración, mucha admiración, respeto eterno y un ejemplo en el que mirarme a la hora de escribir -juntar palabras mas bien- de este camionero autodidacta, curioso y rebelde. Pero plenamente consciente de que no estoy tan siquiera ni a la altura de sus comas.

Juan es directo a la hora de escribir, sin esquinas ni recovecos, con prosa fina e inteligente, poeta donde los  haya, de verso fino, culto y punzante, directo allá donde tiene que llegar, y llega, vaya si llega. Muchas veces he sentido mucha pena y morriña por no poder estar presente en sus AGORA DE POESÍA, en sus lecturas publicas, en su compromiso con las gentes y la tierra. Por mucho que el diga que le nacieron en Asturias y sienta Leon como su otra tierra, presente siempre allí su gran saber literario.

El confió en mi ciegamente desde el principio para que yo plasmara en las columnas de opinión de Leonoticias.com mis escritos de camionero rebelde, cabreado y comprometido con su tiempo. Jamas -y lo digo muy alto- JAMAS, me marco por donde debería ir, me dio total libertad limitándose a corregirme siempre faltas de ortografía, comas, abusos, vicios literarios, preposiciones y todo lo que solo el sabe, de este aficionado a las letras. Aprendiz de todo y maestro de nada, cargado de neuras, fobias y filias. A pesar de todo se que lee mi blog a diario, como yo el suyo. Pero siempre veo en el al MAESTRO ENTRE MAESTROS por encima de todo.

En esos momentos que siempre tienen los que escriben en los que la musa de la inspiración no aparece, la llamas y te responde: «La musa a la que llama esta fuera de cobertura o con su terminal apagado» y la vuelves a llamar y la misma respuesta. Yo se que me esta engañando con Juan Campal. Que la tiene para el en exclusiva, pero no me siento celoso. Se que esta en buenas manos. Cuando por fin responde y vuelve a esta mente retorcida y cargada de cabreo y rebeldía, lo hace borracha completamente de literatura, prosa y poesía. Porque ha estado con  EL MAESTRO JUAN y descarga sobre mi un poco de tanta buena literatura. Entonces ya no me sale uno de esos «truños» que escribo de vez en cuando. Me sale un articulo mas o menos comestible, porque siempre me deja algo de la gran sabiduría del maestro. Y yo, que -como ya escribí arriba- no le llego a Juan ni a la altura de sus comas, me siento satisfecho porque sigo aprendiendo a juntar palabras. Y como dice el gran Joaquin Sabina, consigo juntar por una vez sujeto, verbo y predicado para hacer una frase comestible literariamente y me siento un poco mejor.

Sirva este articulo para rendir homenaje a JUAN CAMPAL y pedirle ¡Por favor! que supere al menos en mil años a la vida de Matusalén, que no muera nunca. Que se mantenga como esta, con su café diario de la mañana y liándose un pitillo después, escribiendo en su blog El cuaderno casi diario, su Agora, sus muchos compromisos. Comprometido, como yo, con las injusticias de este mundo. Que siga plasmando en negro sobre blanco en su nueva andadura periodística toda esa prosa y literatura que solo el sabe juntar. Para seguir despertando conciencias y haciendo públicos tantos y tantos desmadres de esos que dicen gobernar para el pueblo, pero que lo hacen de espaldas a el. A veces incluso, contra el-nosotros, que somos los que las padecemos directamente. Un gran abrazo MAESTRO. Como siempre ¡¡¡BUENA RUTA!!!.

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