DEDICATE A OTRA COSA.

Vamos a ver si nos entendemos “colega”, porque ya va siendo hora de que te digan las verdades y que dejes de una maldita vez de quejarte por una situación en la que solo tu eres el culpable. Un día te paraste al lado de la autovía y durante un par de horas contaste los camiones que pasaban y los que se desviaban para entrar en el pueblo a comer o cenar en el restaurante de toda la vida. El motivo era comprobar que pasaría si tu te gastabas una pasta gansa en hacer un área de servicio al lado mismo de la autovía. Creíste que merecería la pena, que clientela y el negocio estarían garantizados.

Construiste un restaurante y una gasolinera como Dios manda, grande y con un amplio aparcamiento. El resto era cuestión de que comenzara a funcionar y así fue al principio. Para competir con el del pueblo pusiste un menú aceptable y un precio acorde con el mismo. Pero no esperabas que llegara esta maldita crisis, los clientes comenzaron a mermar a pesar de que el aparcamiento casi siempre estaba lleno, pero ahora los camioneros ya no se gastan el mismo dinero que antes. Así que vas tirando; aunque te cabrea que te dejen toda la basura que acumulan de sus comidas al lado del camión y lo peor de todo es que el colega del pueblo sigue con su comedor lleno la mayoría de los días.

Te preguntas que puedes haber hecho mal y no caes en la cuenta que en parte la culpa es tuya. Te explico: En el restaurante del pueblo nunca te ponen mala cara cuando llegas y puedes comer el menú del día a cualquier hora. Eso tu no lo haces, Tienes unos horarios de comedor y si alguien llega al limite de la hora que tu pones ya estas cabreado y recibes al cliente con cara de enfado. Eso amigo la gente lo nota. Como mermaba la clientela subiste el precio, tan solo fue un euro y medio, pero en eso también se dan cuenta, ademas mermaste la calidad de la comida y esto fue la puntilla final.

Así que si lo piensas detenidamente la culpa de que tu negocio vaya cada vez peor es solo tuya. Si aun no has sido capaz de comprender que tu negocio esta en mantener y cuidar a los camioneros que son los que paran cada día. Si les miras mal cuando llegan a deshora por no entender que la suya es una profesión muy particular. Si cuando tienes una veintena de turistas de fin de semana en el comedor te olvidas del cliente diario y si no eres capaz de comprender que el tuyo es un negocio que requiere amabilidad, paciencia y buen servicio permiteme un consejo: Dedícate a otra cosa, porque tengo la sensación de que igual que pusiste un restaurante podrías haber abierto un polleria porque tienes el mismo espíritu de negocio, ninguno. No se puede vivir mirando lo que hace la competencia. Copiando muy mal y sin iniciativa propia.

Si tuvieras espíritu emprendedor procurarías dar un buen servicio, aportar la amabilidad que te falta, ser consciente de que nosotros podemos parar a cualquier hora y por lo tanto necesitar sitios donde estén dispuestos a que podamos comer a cualquier hora, que si, que también de madrugada hay camioneros que tienen hambre. Cuida a los compañeros, que aunque no te lo creas somos muy dados a hablar entre nosotros y podemos ser tu mejor publicidad. Pero para eso deberías ante todo mirarte media hora en el espejo, ensayar la sonrisa amable que te falta, y sobre todo, ser consciente del negocio que tienes. No pierdas el culo atendiendo a los turistas de paso, mientras los compañeros se quedan mirando como vas y vienes por la barra sin hacerles caso. Porque cuando esos que solo paran porque ven camiones, estén cómodamente en sus casas ahorrando en esta jodida crisis para sus próximas vacaciones; seremos nosotros los que siempre te mantendremos el negocio. Si que muchas veces da la impresión de que te molestamos.

Y si no, pues nada -lo dicho- dedícate a otra cosa, que por el camino que llevas tienes todas las papeletas para ser un mero espectador mirando hacia los camiones del aparcamiento mientras tu restaurante esta vació. Y corres el riesgo de terminar como otros que eran como tu, o cerrando, o con el paso del tiempo colgando de lo que fue la fachada de tu negocio, luces de esas verdes rojas y amarillas y apoyadas en la barra esas mujeres que ejercen lo que llaman la profesión mas antigua del mundo, ¿Sabes a lo que me refiero? Pues eso. Tu mismo. Para terminar, hoy 4 de Septiembre un abrazo solidario para la familia del compañero vilmente asesinado hace 4  meses Jesús Madrigal Burgos. Que su crimen no caiga en la memoria y que ese fatídico día sea recordado siempre como el día del camionero. Como siempre ¡¡¡BUENA RUTA!!!.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Tumblr1Share on Google+0Email this to someone