DE ABURREBRAGAS, PISAPEDALES Y OTRAS ESPECIES.

Desgraciadamente cada día en la carretera nos vemos obligados a soportar a una variada serie de personajes de todo tipo, yo los califico de “aburrebragas, pisapedales, cuentahierbas, cagaprisas y apalominados”. Aunque seguramente también cabria aquí algún calificativo mas, pero estos son los principales. Sobre todo porque cada uno de ellos merecen un concienzudo estudio sociológico que realiza alguna cátedra universitaria de esas que se dedican a publicar estudios, de vez en cuando, sobre los mas variados temas. Seguro que entre ellos tendrían buen material. Me explico.

El aburrebragas es una variante muy particular de conductor, es de esos que salen a la carretera como si en realidad fuera un camino de su propiedad y circularan ellos solos. No lo hacen a ningún tipo de velocidad definida, pueden perfectamente ir en un momento determinado a 180 y diez minutos después ponerse en la misma autovía a 80, pero eso si, que no se le ocurra a ningún camión adelantarles, porque entonces salta automáticamente en su mente un resorte eléctrico que se conecta con su pie derecho y aceleran a tope, porque su orgullo no le permite que le adelante nada menos que un camión. En cambio cuando vuelven a bajar la velocidad si alguien les pita para llamarles la atención se vuelven violentos, hacen peinetas y aspavientos, en realidad les molesta que haya mas vehículos en la carretera. Son peligrosos hasta para ellos mismos y definitivamente no tienen remedio.

Los pisapedales son los Fernando Alonso de la carretera, pero en malo. Son conductores de la “play” y se comportan como tal, adelantamientos arriesgados, velocidad descontrolada, continuos frenazos y acelerones. Como al aburrebragas, también les molesta muchísimo que haya mas conductores en la carretera porque, consideran la misma como suya y se creen que tan solo ellos pueden conducir. Van de listos por la vida, normalmente son fanáticos del tuneado del coche, se les distingue porque a veces son tan exagerados que el Saxo que conducen no puede con el escape que le han puesto. Es mejor huir de ellos y dejarles solos con la esperanza de que en la siguiente parada que hagan no les arranque el vehículo y dejen de molestar.

Del cuentahierbas ya prácticamente su nombre lo dice todo. Van por la carretera a su bola, despacito por mucho que lleven un turismo de alta gama. Yo me he encontrado a uno con un pedazo Mercedes a 70 por una nacional, controlando los campos al tiempo que contaba la hierbas del arcén y las rayas discontinuas. Les da igual que les piten o les llamen de todo, ellos van a su bola y todo aquel que circule a mas velocidad que la suya son unos locos. Desgraciadamente no tiene remedio.

Los cagaprisas son hermanos gemelos de los pisapedales, pero con la diferencia de que siempre tienen prisa, aunque sea para parar en el próximo restaurante a tomar un café y luego se tiren allí una hora, ellos siempre tienen prisa y también son peligrosos.

El apalominado es el que no se entera, va siempre mas perdido que un burro en un garaje, conduce sin mapa ni navegador y siempre que para no deja de preguntar si va bien hacia su destino. Le da igual que haya pasado 300 veces por la misma carretera, nunca se entera de por donde va. Son peligrosos porque son capaces de las maniobras mas extrañas y lo mejor que se puede hacer con ellos es adelantarles y perderles de vista. Seguramente se me quedara algún personaje mas, pero eso sera para otro día. ¡¡¡BUENA RUTA!!!.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Tumblr0Share on Google+0Email this to someone