Triste pesimista: Espero que al recibo de la presente hoy te hayas despertado un poco mas ilusionado, mas que nada, porque tiene que ser un martirio vivir constantemente viendo todo de color negro. Dicen, aunque tengo mis dudas, que un pesimista es en realidad un optimista bien informado, puede que sea cierto, pero a simple vista no lo parece, sobre todo en este mundo del transporte en el que nos movemos. Porque si todos actuáramos como tu, casi mejor quedarnos en casa cada día. Continuar leyendo
CARTAS DESDE LA CABINA: A L@S HIPÓCRITAS.
Disfrazad@ hipócrita: No creo que ahora sea necesario definir el significado de esta calificación que describe muy bien a las personas, esas que dicen una cosa públicamente, para luego, en privado, mantener y sostener justamente lo contrario. Pero no se queda tan solo ahí tu comportamiento. Utilizas a las personas solo para tus intereses, pero cuando entran en confrontación con los tuyos, no dudas en iniciar una batalla sin cuartel contra ellas, sirviéndote de lame-culos e incondicionales que te hagan el trabajo sucio. Continuar leyendo
CARTAS DESDE LA CABINA: A UNA VIUDA.
Querida amiga: Espero que al recibo de la presente el dolor que te embarga, este al menos, acompañado por el colectivo de todos los compañer@s de la carretera que nos sentimos mas unidos a ti y a los tuyos que nunca. Porque cuando un camionero deja su vida al volante de su camión también se deja un poco de la nuestra. Continuar leyendo
CARTAS DESDE LA CABINA: A UN SINDICALISTA.
Estimado sindicalista: Espero que al recibo de la presente no levante ninguna polémica innecesaria esta carta, que esta escrita, como casi siempre en lineas generales, sobre todo porque en ella esta mi opinión sobre aquellos que, como tu, ejercen de eso que llaman «liberados» dentro de los sindicatos tradicionales. Continuar leyendo
CARTAS DESDE LA CABINA: A UN «INOCENTE», O NO TANTO.
Desconocido inocente, o no tanto: Mira tu por donde, que el mundo es un pañuelo, -llenos de mocos que dicen en mi tierra-, ahora, en este desmadre en el que se ha convertido el transporte en España, en el que otros parecen de pronto culpables de nuestros males, como si aquí nadie hubiera hecho nada. Como si nosotros no fuéramos en mayor o menor medida culpables de lo que pasa. Sobre todo los que llevamos años en esto, pero tu te declaras públicamente «inocente», hasta «victima», en un ejercicio de cinismo e hipocresía digno de la mejor tesis doctoral. Continuar leyendo




