Carta de un camionero a la recepcionista de un almacén de distribución

@Camioneroleones.- Estimada y desconocida -por el nombre-, recepcionista de noche de un gran almacén de distribución, perteneciente a una multinacional española, con colores corporativos verde esperanza y naranja: Espero que al recibo de la presente, por ser de día, haya tenido “usted” una noche agitada en la que no pudiera parar de trabajar, ni para tomarse el descanso del bocadillo.

Esto, dicho sin ironía, es porque creo que es lo que realmente se merece, sobre todo a tenor de su comportamiento prepotente, maleducado, propio de alguien con una educación nula e inexistente. Al menos esa es la impresión que me ha dado las dos veces que he tenido la desgracia de acudir al centro distribuidor en el que usted emplea sus noches, para descargar sus frustraciones, no sólo conmigo, también con más camioneros, y me consta lo que digo.

Imagino que su jefe supremo, el señor Juan José Roig Alfonso, cuando allá por el año 1977, desde el negocio de carne que regentaban sus padres y el de ultramarinos, decidió crecer y crear la marca que le ha convertido en líder de la distribución y venta en España, nunca, ni en lo más remoto de su mente pudo pensar que alguno de sus futuros empleados, hiciera uso de esa soberbia y prepotencia de cara al público.

Ni mucho menos, que tratara a una parte tan importante y fundamental de su negocio, como son los conductores y camioneros que distribuyen por todo el país y Portugal sus productos, como si fueran sus esclavos. Eso, “estimada desconocida”, es lo que usted hace cada noche, cuando se esconde perpetrada en la garita de entrada de la gran superficie en ese páramo que hace unos años tan solo producía cardos, malas hierbas y poco más.

No sé, porque lo desconozco, si sus padres gastaron algún dinero en su educación y estudios, pero sí lo hicieron, deberían reclamar el dinero gastado con usted. Sencillamente porque educación y comportamientos cívicos por su parte: Nulos. Formación: La justa y necesaria. No se que proceso de selección pasó. Pero demuestra con su comportamiento diario que quien se lo hizo pocos tests empleo.

Lo digo porque podría usted comportarse como una persona normal. Primero: Respondiendo al saludo de ¡Buenas noches!. Segundo, guardándose esa sonrisa de “dueña del corral”, cuando se pasa por el arco del triunfo la hora programada y escrita en la hoja de ruta del proveedor para la descarga, para imponer la suya propia, de acuerdo con la “amistad o simpatía” que pueda tener con quien conduce el camión. Me consta, repito que es así, que no solo lo ha hecho con este camionero que la escribe, sino también con muchos otros compañeros de ruta.

Eso, “señora”, permita que le diga que huele muy mal, a compadreo. Pero además dá una malisima imagen de la empresa para la que trabaja. Sencillamente porque este “Camionero en ruta”, tiene la suerte o la desgracia, de conocer todos los centros de distribución de su empresa a lo largo de la piel de toro, llamada también España. Puedo decir muy alto que, fuera a parte de tener que cargar o descargar en ellos, que no es el caso, a la llegada a la “garita”, recepción o caseta de control, -llámelo como quiera-, en todos, siempre me he encontrado a personas educadas y amables desde el primer día.

Le puedo asegurar y demostrar, que son muchos años de continuas visitas a esos centros. Pero mire por donde, tan sólo en el que usted trabaja y cuando se encuentra ocupando el puesto de trabajo por el que el señor Juan José Roig Alfonso, le paga religiosamente, me he encontrado, curiosamente, malos modos, mala educación, prepotencia y comportamientos propios detrás de su sonrisa de satisfacción cuando sabe que va a hacer daño, sin dignarse tan siquiera, repito una vez más, en responder al saludo de llegada y limitándose a sentenciar: “Esto es para mañana a las diez, me da igual la hora que digas, déjame tu teléfono y ya te llamaremos, aparca y no se te ocurra preguntar en los muelles”.

Sencillamente lamentable, propio de alguien que se cree la dueña y señora del negocio. Dando una malísima imagen de empresa. Porque de cara a todos aquellos camioneros a los que usted maltrata con su comportamiento, de sus familias y amigos, la imagen de esa cadena de alimentación nacional que aspira a expandirse también al resto de la Península Ibérica, es “usted”.

Como esas familias también comen, dejarán de entrar en sus tiendas, lo comentarán con sus amistades y la bola seguirá creciendo. Algo que seguramente a Don Juan José Roig Alfonso, no le hará mucha gracia. Por lo tanto, nada más, “estimada”, a pesar de todo, lamentable recepcionista siga así, que va “usted” por el camino equivocado. ¡Que pena!, sobre todo porque si los camioneros no transportáramos cada día todo lo que le rodea y consume, su vida sí que sería muy, muy lamentable y desgraciada.

Permítame que no me despida, porque para mi desgracia y la de mis compañeros si alguien, con poder en el caso no lo remedia, tendremos que seguirla sufriendo. Por el contrario, para todos mis compañeros de profesión mis mejores deseos y como siempre ¡¡¡¡BUENA RUTA!!!!.

Foto: Archivo

¿Por qué no podemos dormir tranquilos los camioneros?

@Camioneroleones.- A las penurias diarias de este trabajo, tenemos que sumar además el hecho de que la gran mayoría de las veces, cuando aparcamos nuestros camiones para hacer el descanso diario, no podemos dormir tranquilos.

Los ladrones no solo se ceban con las propiedades ajenas de los ciudadanos, también con las nuestras. A diario conocemos noticias de robos de mercancía, de gasóleo, de palets de madera, en las cabinas parados durmiendo, o en un momento de los que nos alejamos de nuestros camiones para hacer cualquier otra función, comer, entregar o recoger documentaciones.

Sufrimos la inseguridad a diario, no ya sólo por la falta de aparcamientos seguros y vigilados, en los que también se producen robos. Sino por las circunstancias propias de nuestro trabajo. Nos vemos obligados a tener que aparcar en lugares poco seguros, en esa costumbre-obligación de ir a dormir a la puerta de las empresas en las que cargamos o descargamos. Sitios solitarios, aparcamientos de restaurantes y gasolineras con poca o ninguna iluminación.

Pero no podemos estar permanentemente despiertos vigilando la llegada de posibles ladrones. Necesitamos descansar adecuadamente, que bastante desgracia es ya tener que hacerlo en la cabina del camión, como para que además tengamos que estar despiertos. Sobre todo porque desconocemos quienes pueden ser los causantes de esos robos, en muchos casos otros camioneros.

Pero lo que clama al Cielo es la poca dureza de la ley con los ladrones. Algo que nunca he entendido. Porque un robar 300 litros de gasóleo es un robo, lo mismo que lo es robar 30.000. El delito es el mismo, lo que lo diferencia es la cantidad. Pienso que debería de castigarse con muchísima mas dureza el delito y después aumentar la pena en función de la cantidad. Porque aquel ladrón que se lleva los 300 litros de gasóleo al día siguiente, o en el mismo día, sale libre a la calle, con una multa mínima que apenas cubre el importe del robo. Con total impunidad para volver a cometer el mismo delito.

No puede ser que cometer un robo salga tan barato. Tal vez si por cada litro se le impusiera directamente un día de cárcel, además de hacerle pagar a tres veces el litro sobre el precio de mercado, se lo pensaría mucho antes de delinquir. Porque de lo contrario no se ataja el problema, solo se le pone parches que sirven de muy poco. Seguramente plantear este tipo de soluciones no le gustara a todo el mundo, incluso puede que haya quien me tache de poco menos que dictador, pero pensemos por un momento que sentiríamos nosotros si fuéramos víctimas del robo.

Si a los pocos beneficios que produce ya nuestro trabajo le tenemos que añadir que nos vacíen los depósitos, nos roben la mercancía o nuestras pertenencias personales. Con que cara nos quedamos después de perder medio día en poner denuncias mientras el delincuente sale libre. Eso en el supuesto de que las autoridades consigan dar con el ladrón.

Nosotros tenemos todo el derecho del mundo a poder realizar nuestro trabajo y además poder descansar tranquilos. Se que es imposible poner un agente detrás de cada ciudadano, pero si se pueden endurecer las leyes contra los robos de menor cuantía para que no queden tan impunes como en la actualidad. Aparte de aumentar los aparcamientos vigilados y la seguridad en polígonos industriales. Es vergonzoso que en muchos de ellos se produzcan robos a plena luz del día. Como siempre: ¡¡¡¡BUENA RUTA!!!!.

Foto: Archivo

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? (IV)

Una vez más vuelvo a preguntar a aquellas personas que se creen con pleno derecho a juzgar vidas ajenas, desde el más absoluto desconocimiento, ¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Sobre todo porque nunca están a nuestro lado en los momentos buenos, regulares, ni mucho menos, malos o peores.

Pero que su suprema ignorancia de vidas amargadas y frustradas, les lleva al atrevimiento ignorante de juzgarnos. Incluso llevados por esa vida propia amargada, airean públicamente, como si fueran ciertas, sus pajas mentales.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Si me has decepcionado profundamente, porque te creía mi amigo desde hace muchos años. Pero ahora te has pasado al otro lado, a dorar la píldora e informar puntualmente de mi vida actual a la persona que más me ha traicionado en los casi 11 años que compartimos. Sí, que de visita somos todos super “guais”, sobre todo cuando alguien que nunca vivió en un pueblo, viene tan solo de visita o vacaciones, y de pronto pasa a vivir a diario en él.

Aparenta ser una persona muy enrollada, pero que después, cuando vuelve a casa, su entretenimiento preferido es poner a “caer de un burro”, reírse y mofarse de todas aquellas personas que le contaban sus intimidades. Sencillamente porque es más falsa que una moneda de 25,75 euros. Pero, claro, de cara a “la galería” es “la repera”. Tú, antiguo amigo, le sigues el rollo, tu pareja parece adorarla, además te surtía de ropa de trabajo que a ti no te daban.

A diferencia de tí, ex-amigo, yo sí he defendido a miembros de tu familia, cuando algun “dimecorreveteidile” me ha hecho comentarios ofensivos sobre ellos. Porque no me parecieron justos, además sonaban a mentira y calumnia podrida, proveniente de aquellos de vida frustrada y amargada, penosa y triste, que evaden sus propias frustraciones y traumas, haciendo pajas mentales muy peligrosas. Todo esto me hubiera gustado decírtelo a solas, pero incomprensiblemente me evitas. Pero en fin. Como en la canción de Joan Manuel Serrat: “Cada uno es como es y baja las escaleras como puede”.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Tan importante te crees como para imaginar e incluso airear, que en un pueblo aquel que no se dedica a la ganadería o la agricultura, es imposible que pueda vivir de otro trabajo, ni mucho menos trabajar en casa. ¿De qué árbol te has caido?, ¿En qué planeta vives? Creo que te has equivocado de siglo, sencillamente porque tu mente está anclada en la Edad de Piedra, no digamos ya tu comportamiento ignorante y cateto. Ese del mundo visto por un agujero y que cuando fuiste a mirar estaba tapado.

Evoluciona colega, ponte al día, no sigas retrocediendo mentalmente a la mentalidad de tus tatarabuelos. Por mucho que dispongas de las últimas tecnologías a tu alcance. ¿De qué te sirven si no sabes utilizarlas para progresar? Al contrario, te han limitado mucho más tu libertad de evolucionar. Te hacen ser de ese tipo de personas que se levantan por la mañana, encienden la televisión, el ordenador y entran en las redes sociales con el ultimo modelo de telefono móvil.

Procesa su mente tanta información y tan variada, que cuando se vuelven a meter de nuevo en la cama a la noche, están plenamente convencidos de que han nombrado presidente del Gobierno a Cristiano Ronaldo, que han cesado como seleccionador nacional de fútbol a “Paquirrín”. Belén Esteban es la nueva portavoz del Gobierno, la bruja Lola está embarazada de gemelos de Pablo Iglesias, Mariano Rajoy es el nuevo presidente electo de Argentina, y el Mundial de Fútbol lo ha ganado la selección de las Islas Feroes.

Como este tema sigue dando para mucho, esta es la cuarta parte. En este caso acompañada de un vídeo musical. Continuará……