¿Tú de qué me conoces para juzgarme? (III)

No, no me he olvidado de seguir, el domingo, el descanso semanal reducido y la carretera se conjuraron para que no pudiera seguir, pero es igual, hoy es martes y aquí estoy, de nuevo para continuar preguntando: ¿Tú de qué me conoces para juzgarme?

Sí, te lo repito una vez más por si no te has enterado, ¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Recuerda, seguramente solo me distingues del resto, pero no sabes como soy en realidad, a mis cuarenta y dieciocho, la vida, la carretera, las personas y las decepciones me han ido curtiendo, pero tú no estabas a mi lado, como para tener la osadía y esa ignorancia -madre del atrevimiento-, con la que te permites juzgarme.

Llega hasta mis oídos, que como conduzco un trailer y no tengo nada mejor que hacer, una semana trafico con droga, otra robo gasoil, y…. ¿Cuál será la de la próxima semana?. Mira ignorante, inculto, pueblerino, cateto y palurdo. No tengo nada mejor que hacer que perder el tiempo traficando con droga, espero que puedas demostrarlo ante el de la toga negra con mazo y martillo de madera. Además luego voy y cuando detienen a un traficante lo publico en un diario digital, me rio de tu suprema ignorancia.

En cuanto a lo del gasoil, aquí vale eso de: “Piensa el ladrón que todos son de tu condición”. Lo digo porque a ti te echaron a la puta calle de tu trabajo por robar gasóleo, de un camión que hacía siempre las mismas rutas comarcales y además lo robabas a la puerta de tu casa directamente del depósito al del coche, otras veces en garrafas.

Una pregunta ¿Por qué no cuentas en esas tertulias la verdad sobre tu despido y el último mes barriendo el patio de la empresa mientras el camión seguía andando? Aún lo hace. Cuenta la verdad de tu liquidación por despido, esa parte que segun tú te pagó el FOGASA. ¿De verdad te la pagó? o ¿Fue el descuento del gasoil robado?

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Precisamente tú que sigues medrando por los grupos del Facebook, buscando alentar a las bases del transporte, para conseguir el ansiado puesto sindical que te permita seguir la misma vida de los que han desprestigiado los sindicatos con mariscadas. La vida y el tiempo nos dirá, porque tus miras son más largas que tu palabrería barata.

Cuenta la verdad, esa que me confesabas en la intimidad, que tu aspiración es Bruselas, que allí es donde de verdad se consiguen las cosas. Claro que tambien los sueldos son mayores y las dietas ni te cuento. Espero que nunca llegues a conseguirlo, porque ya me encargaré de avisar a quien corresponda de tus verdaderas intenciones.

Porque yo, sigo siendo el mismo, intentamos un sindicato de conductores independiente, no salió, porque solo uno tenia que dar la cara por todos y ese debía seguir partiéndose la cara con sus buenas intenciones, mientras tú y tu camarilla de palmeros dabais puñaladas traperas en grupos de whassap. Eso y muchas cosas más. Pero… ¿Tú de que me conoces para juzgarme?

Pasa el tiempo y como soy tonto y el dinero solo es algo que sirve para comprar cosas, nunca para comprar a personas dignas, con principios, con sus errores y defectos, pero los primeros intactos, ya ves, así estamos. Yo escribiendo desde la cabina de un camión y tú medrando, subiendo esa escalera que te marcaste. Me cuentan que ya estás en el segundo peldaño.

Por cierto, una persona de esa mesa me dijo literalmente que: “Estaban de ti hasta los cojones”. La cosa se presenta divertida, y aun te permites juzgarme, mira tu conciencia, si te queda algo, antes de dormir, repasa tus actos y si duermes tranquilo, una de dos, o has perdido la conciencia porque era verde y te la comió una vaca, o la cercanía de la meta no te permite ver lo que te rodea y los cadáveres (morales) que dejas por el camino.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Crees que porque aparezca en una foto con la bandera de mi país, ya soy un facha. Más lo eres tú, que te duermes arropado con sábanas de la de, por el momento, tu comunidad autónoma, esa que pretende, segun una minoría, en pleno siglo XXI ser una nación.

Tú si que eres un facha, sencillamente porque todos los nacionalismos son fascistas, se disfracen con la cruz gamada o con la estrella revolucionaria. Sencillamente porque son excluyentes, transforman la historia a su antojo, se la inculcan a los niños y ven al vecino como un enemigo simplemente porque el destino les llevo a nacer un metro mas allá de la frontera que tu marcas.

Eso demuestra muchas cosas, entre otras tu ignorancia, madre del atrevimiento, tu falta de cultura y de conocimientos de la historia para aprender de ella y no caer en los mismos errores de nuestros antepasados. Pero además te devuelven a la edad exacta de tu mente, la prehistoria de la edad del hierro. Así que nada sigue adelante que vas por buen camino.

Mira colega, las banderas son símbolos, se llevan primero en el corazón y luego uno ama primero la que le da la gana, pero respetando siempre las de los demás. Porque confundir banderas o equipos de fútbol con ideologías es mezclar churras con merinas. Explicado en leones claro ¿Qué tienen que ver los cojones para comer trigo?. Que le decían al guarda de mi pueblo cuando dejaba solo al burro y comía el trigo, pero él lo defendía diciendo que su burro tenía un par…

Como este tema sigue dando para mucho, esta es la tercera parte. Continuará……

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? (II)

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Crees que me conoces, pero simplemente me distingues del resto de la gente. Pero eso no significa que sepas como soy en realidad, algo que es muy, muy diferente a conocer a una persona. Conocer a alguien para poder juzgarlo, es estar a su lado en los momentos buenos y malos, haber tenido largas conversaciones para intercambiar todo tipo de opiniones, respetando siempre la opinión del contrario, aunque sea diferente.

En cambio tú, te permites juzgarme y airear lo que solo son especulaciones que están en tu retorcida mente. Algo que lleva a cometer errores a los que alguna vez tendrás que hacer frente. Haciendo caso de comentarios que vienen de personas que, como tú, desconocen la verdad. Porque hacer un favor a una persona que se encuentra en un momento muy delicado de su vida, para que luego todo se complique por los traumas que están en la mente de la persona a la que ayudaste, no significa que me tengan que crucificar por ello.

Pasado el tiempo, tal vez hubiera sido mejor no ayudar a nadie y que cada cual se busque la vida, porque para que la vida te meta en problemas se basta ella sola. Pero me juzgas desde el desconocimiento, conociendo solo una versión. No entiendo muy bien a qué viene ese ensañamiento conmigo. Antes, cuando te hacía favores era la misma persona que ahora, entonces ¿Qué ha cambiado?, ¿No tengo derecho a decidir sobre lo que hago con mi vida?, ¿Tan importante te crees como para juzgarme por mis decisiones que a ti no te afectan?

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Metiendo en serios problemas a personas inocentes, soltando por esa boca podrida improperios y mentiras. Cuando alguien tiene problemas hay que tratar de ayudarle, no meter cizaña para disfrutar con su sufrimiento, mientras tu miras para otro lado sobre tus propios problemas, preocupate de arreglar los tuyos y como en el dicho: “Vive y deja vivir”. Si alguna duda tienes, vete de frente, pregunta, muestra interés por ayudar a un familiar hablando con él directamente, no fiándote de comentarios de gente frustrada y traumada que aparenta ser feliz cuando en realidad es todo lo contrario.

¿Tú de qué me conoces para juzgarme? Para ser capaz de inventarte que un traficante de drogas, marido de una supuesta prima tuya tiene relación conmigo, con tal de meter cizaña contra mi y mi pareja y amigos. Si solo hemos hablado media hora y me di cuenta desde el primer momento del tipo de persona que eres. Preocupate de solucionar tus problemas, no metas mierda entre una familia solo para sacar beneficio. Recuerda que esta vida es como un restaurante y nadie se va de ella sin pagar la factura. Tú no vas a ser menos, recuerdalo.

Afortunadamente el tiempo termina poniendo a cada uno en su lugar, la verdad tarde o temprano se acaba sabiendo. Hay que ser muy mala persona para ser capaz de inventar conversaciones de Whatsapp utilizando el telefono de otra persona para calumniar a alguien, que es mucho mejor que tú a todos los niveles, porque que no llegas ni a la suela de sus zapatos y por eso intentas desprestigiarla cuando te diste cuenta que con ella no valían tus mentiras, ni tus manipulaciones. Se adivinan tus intenciones interesadas.

Como este tema sigue dando para mucho, esta es la segunda parte. Continuará……